Los objetivos se debaten. Las medidas se contrastan con datos. Cuando la evidencia es sólida, debe pesar más que el eslogan electoral.
Pocas prioridades. Medidas con evidencia. Resultados medibles.
Pensiones · Inmigración · Incentivos Concentrarnos en lo que más importa. Sin programa sobre el resto.
Gobernar bien no debería depender de la buena voluntad.
Los ciudadanos no pueden estar fiscalizando cada decisión. Necesitamos reglas que hagan más rentable resolver problemas que repartir favores o prometer resultados que nunca se comprueban.